
A continuación te mostramos un listado de los beneficios para la salud de un estilo de vida deportivo. Los datos están extraídos de diversos estudios internacionales que demuestran que la actividad física no es solo es una fuente de bienestar imprescindible en el mundo actual, sino que repercute en una vida más duradera:
- Las personas activas tienen un riesgo de muerte 4 veces menor que las no activas.
- Cuanto más en forma estás, menor es el riesgo de reducción de las funciones cerebrales. Entrenar por lo menos 15 minutos, 3 días por semana, reduce en un 40% el riesgo de demencia o Alzheimer.
- La actividad física reduce el riesgo de sufrir depresión y aumenta el bienestar emocional.
- La actividad física reduce el riesgo de ataque cardíaco. Por ejemplo, caminar 1 o 2 horas lo reduce entre un 14% y un 52%.
- La práctica regular de ejercicio físico reduce la probabilidad de desarrollar artritis.
- Personas con actividad física moderada o elevada, viven más años sin diabetes que personas que no practican ejercicio físico.
- La actividad física reduce el riesgo de cáncer de colon en un 47%.
Hombres
- Los hombres activos tienen un 68% menos de riesgo de muerte por ataque cardíaco que los hombres sin actividad física.
- La cantidad de ejercicio físico en los hombres es proporcional a la reducción del riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
- El ejercicio físico reduce el cáncer de próstata.
- Los hombres que practican ejercicio regularmente tienen un 30% menos de probabilidad de sufrir una disfunción eréctil que los hombres inactivos.
Mujeres
- La incidencia de enfermedades coronarias es 150% más baja entre mujeres que practican ejercicio regularmente.
- El ejercicio cardiovascular y de fuerza disminuye la pérdida de calcio en los huesos en mujeres después de la menopausia.
- El ejercicio moderado reduce el cansancio y el dolor de espalda en las mujeres.
Mayores
- La práctica regular de ejercicio reduce el riesgo de muerte entre un 25% y un 33% y aumenta la esperanza de vida después de los 80 años en 1 o 2 años.
- Los hombres y mujeres con edades superiores a 65 años y que practican ejercicio físico tienen un menor riesgo de perder la movilidad.







